Terence ‘Geezer’ Butler es, sin duda alguna, un nombre que se debe respetar, el bajista de
BLACK SABBATH dejó una huella imborrable en la música y a pesar del tiempo transcurrido desde que se inició sus influencias se siguen notando en el estilo de tocar de muchos bajistas hoy en día, además fue el hombre que estuvo detrás en las composiciones de los discos más clásicos de
BLACK SABBATH. Por esto y por muchas cosas más un nuevo lanzamiento de su proyecto
GZR siempre generará expectativas...a pesar de que sus intentos anteriores (los discos “Plastic Planet” (1995) y “Black Science” (1997)) no han sido bien recibidos ni por la prensa ni por sus fans, pero bueno, la tercera es la vencida dicen por ahí.
Lamentablemente este no es el caso, en verdad todavía no entiendo bien que trató de hacer Geezer con este lanzamiento, un disco plano, falto de energía, y con líricas que rayan en la mediocridad, el estilo del álbum es una suerte de Nü Metal combinado con algunos toques de ambientes oscuros a lo
ALICE IN CHAINS. Los tres discos de
GZR han sido más bien experimentales, pero este como que anduvo pasando los límites. Está bien que se trate de modernizar el sonido pero tener canciones rapeadas como “Prisioner 103” me parece un exceso. En realidad considerando los dos lanzamientos anteriores de la banda, nunca pensé en encontrarme algo que sonara como
BLACK SABBATH o con sonidos mas rockeros, pero tampoco pensé en encontrarme con un disco como este.
Pero no todo en el disco en malo, se podrían rescatar un par de tracks como “I Believe” que es lejos el mejor corte el disco y “Alone”, pero del resto poco y nada. Realmente es una lástima que alguien como
Geezer se desperfile tanto, tal vez es un intento por captar a las generaciones nuevas o un intento por probar nuevos horizontes, pero sin duda es un intento fallido, por que incluso para ser un disco de Nü Metal carece de agresividad, la voz de
Clark Brown suena sin feeling, un tanto vacía. Se hecha de menos la participación de
Burton C. Bell (
FEAR FACTORY) que estuvo encargado de las voces en “Black Science” ya que le daba más fuerza al grupo.
Este disco prefiero tomarlo como experimental y no como para donde apunta el futuro musical de
Geezer, un disco recomendado solo para los fans acérrimos e incondicionales, luego de escucharlo dan ganas de oír discos como el “Master of Reality”o el “Black Sabbath” para recordar al Geezer que todos queremos, y sacarse el mal sabor que deja este “Ohmwork”.
[Century Media]